Además, el aceite de oliva motor económico y forma parte de nuestro paisaje, por no hablar de que es la base de nuestra alimentación, pieza fundamental de la tan aclamada dieta mediterránea, pero, ¿realmente estamos familiarizados los españoles con este producto? ¿Y tú? ¿Eres un experto?

1. Consumirlo puede salvar tu vida: desde los inicios de este portal de nutrición y salud os venimos hablando de los múltiples beneficios que aporta su consumo frente a determinados tipos de cáncer, prevención de diabetes, enfermedades cardiovasculares e, incluso, osteoporosis o alzhéimer. Es decir... ¡un superalimento!

2. 'Saca' los mejores aromas y sabores de los alimentos. El aceite de oliva interacciona con los alimentos, amplificando los aromas y sabores y sacando a la luz nuevos matices. No es casualidad que chefs de todo el mundo lo consideren un elemento imprescindible en sus cocinas y en sus recetas. ¿Has probado a añadir un chorro de aceite de oliva a tus guisos? ¡Comprueba cómo mejoran!
3. Es la única grasa que necesitas en tu cocina. ¿Por qué? Porque es una grasa monoinsaturada y mucho más saludable que otro tipo de grasas utilizadas, como mantequilla u otros aceites de semillas. Si puedes cuidarte al tiempo que disfrutas de todo el sabor de este producto... ¿no lo vas a elegir?
4. Degustar el aceite de modo directo es el mejor modo de juzgar su calidad. Sólo ha que verter una cantidad en un vaso pequeño y calentarlo con una mano, mientras lo cubres con la otra. Pasados unos instantes, destapa el vaso, acerca la nariz y comienza a sentir los aromas... ¿Qué encuentras?¿Hierba fresca? ¿Plátano? ¿Manzanas? ¿Su sabor es frutado, amargo, picante? Atrévete a 'catar' diferentes variedades para percibir las diferencias. Te sorprenderás.

5. No mejora con la edad... ¡consúmelo! Aunque, al igual que el vino, también forma parte de la Dieta Mediterránea, el aceite de oliva, al contrario que su compañero, no mejora con la edad. Cómpralo y consúmelo, utilízalo en tus recetas y disfruta de sus aromas cuando se encuentran en el mejor momento porque, si dejas que pasen años, el proceso de oxidación seguirá su curso. Lo que sí puedes hacer es mantener unas buenas condiciones de conservación hasta que termines de consumirlo: mantenerlo en un lugar oscuro y en un lugar fresco.